Silencios

Te comí los labios

Saboreando la sal

Que dejaban tus lágrimas

Y al despegarnos,

Tu sonrisa bailaba

Al compás de tus ojos

Y el silencio se interrumpió 

Con varios ‘tequieros’

Traídos por el eco

De nuestras pieles. 

Locura transitoria

Ese momento de soledad

Cuando escuchas LA canción

Esa que hace que el mundo se pare

Pero tu mundo se ponga patas arriba

Esa que hace que te olvides de TODO

Y no pienses en NADA

Esa que hace que tu corazón se acelere

Y los pies te duelan al saltar

Y la garganta te duela de gritar

Porque a veces es bueno volverse loco

Sin que nadie nos vea

Porque ese estado de locura transitoria

Hace que estemos cuerdos el resto del día

Besos

Nos dimos

besos de paso.

De esos que emigran

al acabar la estación.

De esos que hibernan 

al llegar el calor.

Besos de pasión fugaz.

De esos que se van.

De los que no vuelven.

Pero quedan tatuados

a fuego en nuestras pieles.

Primera persona del plural

Quisimos hacer magia de nuestros besos

y conjugamos nuestros versos

en pasado perfecto.

Abrazamos la vida siguiendo el camino

y conjugamos nuestros cuerpos

en presente continuo.

Miramos las estrellas cogidos de la mano

y conjugamos nuestros sueños

en futuro incierto.

En primera persona del plural.

Gaia

Hace tiempo que llevas avisándonos.
Que no estabas bien.
Que te dolía cada poro de tu piel.
No te prestábamos atención.
Siempre fuimos egoístas.
Siempre cerramos los ojos
o miramos a otro lado.
Llevas tiempo ahogándote.
Apenas puedes respirar
y no te quedan lágrimas que llorar.

Y hoy,
Mientras nosotros aprendemos a vivir
entre nuestras cuatro paredes.
Mientras nosotros reaprendemos a querernos.
Mientras ansiamos los abrazos de los que están lejos.

Tu vuelves a respirar,
Vuelves a llorar.
Cambias de color.
Y piensas que,
cuando todo esto pase
te cuidaremos mejor.

A ti, mi Gaia, mi Tierra.