Arden nuestras pieles
Bajo este amasijo de desórdenes caóticos
Y sin embargo
Empujamos los momentos
En un vaivén de besos sin sonido
Hasta que la vida nos explota en la cara
Prometiendo cargarnos a la espalda
Un buen puñado de orgasmos infinitos.
Arden nuestras pieles
Bajo este amasijo de desórdenes caóticos
Y sin embargo
Empujamos los momentos
En un vaivén de besos sin sonido
Hasta que la vida nos explota en la cara
Prometiendo cargarnos a la espalda
Un buen puñado de orgasmos infinitos.
Te miro a la cara por última vez
Fue precioso el comienzo
Pero acabaste por los aires
Sobreviví
Sobrevivimos
Y nos aprendimos
Segundo a segundo
Día a día
Construimos nuestra vida
Pero nos quisimos mal.
Te miro a la cara por última vez
Y créeme que,
A pesar de las huidas hacia delante
De las lágrimas derramadas
De los besos guardados
Y de los abrazos reservados,
Jamás te olvidaré.
Adiós 2020
Ese momento de soledad
Cuando escuchas LA canción
Esa que hace que el mundo se pare
Pero tu mundo se ponga patas arriba
Esa que hace que te olvides de TODO
Y no pienses en NADA
Esa que hace que tu corazón se acelere
Y los pies te duelan al saltar
Y la garganta te duela de gritar
Porque a veces es bueno volverse loco
Sin que nadie nos vea
Porque ese estado de locura transitoria
Hace que estemos cuerdos el resto del día

Coserse las alas repentinamente
porque el salto al vacío no avisa.
Dejarse la mochila de los miedos
olvidada en la cima.
Llenarse las manos de sueños.
Y lanzarse a la vida.
La nueva.
La buena.

Hoy estoy fuera de cobertura
El modo avión se queda corto
Hoy ni el heavy metal funciona
Ni subir el volumen
Hasta quemar los auriculares
Hoy no
Hoy he apagado el cerebro
Y he regado mi alma
Con gotitas de tristeza
Y toneladas de rabia
La única cura, el silencio
Ese que suena tan alto
Que hace estallar los oídos
Y adormece el cuerpo
Hasta conseguir arrancar
Esa hoja del calendario.
Un día más
Un día menos
Según el lado de la luna al que mires.
Qué miedo da
saltar de un tren en marcha
para coger otro
sin billete de vuelta.
Bienvenidx a la estación central de tu vida.
Ponte comodx.
Y elige destino.

Fuimos (per)versos
cuando nuestras miradas
se cruzaron en la distancia.
Y aunque nuestros cuerpos
quedaron estancos
en nuestro (uni)verso,
nuestras pieles lanzaron fuego
pidiendo a gritos ser apagadas
con el roce de nuestros labios
Y sin embargo,
recogimos nuestros mundos
y seguimos el camino
Por sendas opuestas.