Los domingos

Los domingos

Son para rozarnos los pies con la punta de los dedos

Son para cogernos de la mano mientras yo leo y tú duermes

Son para mirarnos mientras entra el sol por la ventana

Son para besarnos mientras pasan los minutos

Son para hacer el amor mientras pasan las horas

Los domingos

Son para nosotros.

Nunca Jamás

Besémonos en las mejillas

Hagámonos cosquillas

Riámonos de las mentiras

Volemos muy arriba

Aunque sea dura la caída

Cojamonos de las manos

Y saltemos a toda pastillas

Disfrutemos de la vida

Juguemos con Campanilla

Porque cuando seamos mayores…

-Qué pasará cuando seamos mayores, Peter?

-Qué nunca jamás pase nada Wendy, que no pase nada…

Un par de vinos

Hace un par de vinos

nos mirábamos con disimulo.

Nuestras pupilas jugaban al escondite

mientras nuestros cuerpos buscaban el roce.

Hace un par de vinos

éramos conscientes del fuego que brotaba entre nosotros.

Y ahora, botella y media más tarde,

¿Quién va a apagar este incendio?

Mi loco

Eres tú, el loco que encontré

En mitad de mi camino

El que barre la tristeza

A ambos lados de la puerta

El que besa cada esquina

De estas cuatro paredes

A las que llamo piel

Cuyo techo se desprende 

De vez en cuando 

Y que juntos reconstruimos

Ladrillo a ladrillo

Beso a beso

Eres tú, mi loco.

 

Frente al espejo

¡¿Qué quieres?!

Joder, ¡¿qué quieres!?

Se que es complicado

Que el mundo no para de girar

Y tú sientes mareos

Que desde allí arriba no se ve nada

Y tú tienes vértigo

Que no dejan de pasar trenes

Y tú no sabes a cuál subirte

Que la vida va demasiado rápido

Y a ti te gusta ir despacio

Pero piensa…

Piensa, joder, ¡¡piensa!!

¡¿Qué quieres!?